martes, 23 de marzo de 2010

Entra y te entretendrás...




Toda lectura enriquece pero no toda lectura te hace soñar…

Escribir…el arte de plasmar el sentimiento antes de dilapidarlo, gracias a ello hago de mis horas más largas minutos felices llenos de creación, donde soy tan sólo yo, de esos minutos no se escapa un poema por pequeño que sea.
Tengo mil razones para hacerlo, quizá la más importante y la que resuma todo sea que siento lo que escribo y escribo lo que siento.
Textos, pequeños agujeros imperfectos donde me asomo a demandar deseos, donde veo cada noche de qué color se pinta el cielo, donde detengo el tiempo, donde me pierdo, donde pasan los fugaces pensamientos heridos por el desconsuelo, donde he pasado frío y mis mejores recuerdos, donde solamente yo conozco dónde concluyo lo que emprendo, donde decido lo que tengo y lo que quiero, donde vuelo, donde me lanzo al vacío y planeo a ras de suelo...
La perfecta escapada, la poeta que se desnuda en cada verso. Es un arte difícil y su recompensa es perecedera, pero los recuerdos de lo leído duran toda la vida (ahora jamás olvidaré la imagen de una silla por ejemplo). Entre tantas otras obras y con firmas y era una anónima quien iba a contraerme el pecho…las lágrimas ya son un hecho si te leo.

¿Una buena obra? mejor un buen sueño…y escribirlo.

Y de ti, nueva cómplice que apareciste en este camino, quiero relatos, quiero esos ratos donde tus sueños me devuelven a los míos, quiero esa brutalidad de tus paseos de tus caídas al vacío de tus despertares y tus momentos de “retiro”, no escribes, tú describes y te vendes a esos sueños donde todos alguna vez hemos estado inmersos, esos textos sin versos, pero tan necesarios para los míos…es el viaje perfecto.
Destroza lo que yo escribo, reinvéntate y reinvéntame de nuevo con tu capacidad de alcanzar los sueños pero hazlo en mis poemas y a mí déjame vivir en tus relatos, es por eso que te pido que hagamos un trato(al más puro estilo Benedetti)

Toda vida es un viaje, pero no todos los viajes te permiten volar…

Escribir…el arte de hacer perdurar fantasías que podrían cruzar por mi mente sin apenas dejar huella, de dilatar le realidad hasta el límite de lo irracional, de jugar con el tiempo, el espacio y la perspectiva a mi antojo... el arte de poner voz a aquello que nos rodea, que en apariencia solo es el escenario, pero que de pronto, ¿por qué no? se convierte en protagonista.
Tengo mis razones para hacerlo, claro, tantas que al intentar describirlas me he perdido en ellas y casi no encuentro el camino de vuelta. La principal, posiblemente es porque puedo. Porque sobre el papel nadie puede cortarme las alas, no existe lo imposible siempre que yo encuentre las palabras, porque ya no es un secreto que cada relato es más que una fantasía, es una vivencia. Vivencias tan reales como un día de trabajo, como el dolor, como la ilusión por el amor encontrado, como el desconsuelo cuando he fracasado, cada relato es un mundo que creo y en el creo y vivo experiencias inolvidables. Si soy capaz de evocar la sensación de tener el mundo a mis pies, de mi cuerpo abriéndose camino a través del aire, del viento agitando mi pelo y golpeando mi rostro, de mis pulmones llenándose de libertad, si todo eso lo he experimentado en situaciones tan cotidianas como ir en un coche con la ventanilla bajada, o sentarme en lo alto de un acantilado, o simplemente viajando en avión, ¿qué me impide cerrar los ojos, traerlo todo a mi mente y echar a volar? escribo para compartirme contigo que me lees, para abrirte una puerta a mi mundo en el que ando creando aunque a simple vista parece que solo ando. Escribo porque la vida es un juego y porque prefiero pensar que el árbol que me cobija está compartiendo conmigo el momento y no sólo formando parte de él. Porque hay cosas que necesito vivir contigo aunque tú no quieras y sobre el cuaderno puedo redescubrirte una y mil veces. Escribo porque la vida solo es una y si no escribiera solo viviría para al final morir. Este es mi gran viaje y yo elijo exprimirlo así.

Lejos de un sueño, una vuelta a la realidad

Y a ti, nueva cómplice que apareciste en este camino, solo darte las gracias. Gracias por recordarme quién he sido y por ayudarme a desentumecer la diestra y a volver a ser. Acepto el reto, hagamos el trato, tú sigue plasmando emociones con la brutal sensibilidad que despides en cada verso y yo no volveré a esconderme tras cuadernos cerrados. Se acabaron las almas silentes y mutiladas. Emprendamos el viaje, echemos a volar.

Y solamente por esto, lucrarnos de lo que desea el resto, esto no es un blog, es una ventana abierta a los sueños, eso sí… INTENSOS

2 comentarios:

  1. queridas... vuestro blog es el puente que unirá vuestra pereza y la mía. pereza de escribir, pereza de leer, pereza de encender el ordenador, pereza de pensarse, pereza de opinar. pereza que te asalta siempre que no tienes nada mejor que hacer y de la que te lamentas al día siguiente entre montañas de papeles.

    quiero leeros. quuiero sentiros. quiero recrearme en vuestra intensidad, vuestras visiones, vuestros sueños

    rotos
    compartidos
    prohibidos

    gracias por vetarme todas las excusas

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  2. Gracias por compartirlo conmigo. Es difícil vivir entre versos, pero lo sería más dejar de hacerlo.

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